Oscilando al compas
Os habéis fijado que en grandes reuniones de gente (conciertos, estadios, teatros, etc.) cuando se ponene a aplaudir al poco de haber empezado se van acompasando los plausos y acaban todos por aplaudir de forma sincronizada. Es un hecho comprobado físicamente que una vez pasado el entusiasmo de los primeros aplausos se reduce a la mitad la frecuencia de aplauso y tiende a acoplarse el ritmo de cada espectador aplaudiendo con el de los demás.
Esto es porque a la Naturaleza le gustan las oscilaciones periódicas. Cada espectador actúa como un oscilador y se acopla de forma natural. Para muestra, el vídeo de arriba.
En Fogonazos tenéis unos cuantos vídeos más.

