
Vamos con algunos mitos sobre algunas dietas.
Dietas Hipocalóricas
El Mito: La disminución radical de la ingesta de clorías disminuye el peso de forma saludable.
La realidad: Esa disminución radical de alimentos calóricos disminuye la masa muscular y produce una falsa sensción de adelgazamiento, y además origina carencias nutricionales.
Dieta Atkins
El Mito: Si se consumen casi exclusivamente proteínas y se excluyen los hidratos de carbono, el cuerpo quema como fuente energética alternativa las grasas.
La realidad: La falta de hidratos de carbono hacen que se produzcan más cuerpos cetónicos como fuente energética aalternativa, lo que puede causar acetona, halitosis, estreñimiento, colesterol (malo) y ácido úrico.
Dietas disociativas
El Mito: Los alimentos por sí solos no aumentan el peso, sino ciertas combinaciones de ellos. las proteínas no deben tomarse junto con los hidratos de carbono.
La realidad: La disociación de alimentos carece de fundamento científico y rompe el equilibrio nutricional.
Dietas excluyentes
El Mito: Se puede adelgazar excluyendo de la dieta algún alimento, como los cereales o los lácteos.
La realidad: En una alimentación sana, los cereales, las patatas y las legumbres deben presentar un tercio de los alimentos que se consumen diariamente. la leche aporta una gran cantidad de proteínas, vitaminas y minerales de gran calidad.
Método Montignac
El Mito: La ingesta de glúcidos impide el buen funcionamiento del aparato digestivo, lo que produce el aumento de peso. Esta dieta clasifica los alimentos en buenos -los pobres en glucosa- y malos -los ricos en glucosa-.
La realidad: Las restricciones que imponen esta dieta pueden originar deficiencias en minerales, vitaminas y fibra, y aumentar el ácido úrico y el colesterol (malo).
Dieta de la sopa quemagrasa
El Mito: Una dieta basada en una sopa a base de col, pimiento verde, tomate y cebolla favorece la limpieza del organismo y facilita la pérdida de peso.
La realidad: Reducir la ingesta de calorías hasta el extremo disminuye el aporte energético, de aminoácidos, de ácidos grasos esenciales, calcio, hierro y vitaminas A, D, E y K.