Por fumanchús
sábado, 29 de diciembre del 2007
Anime, las siete "magníficas" películas
Juan Luis Caviaro de Blog de Cine nos dejaba hace unos días una pequeña lista recomendación de las 7 películas anime que uno no debía perderse si le gustaba este género. Vamos con ellas:- ‘Akira’ (Katsuhiro Otomo, 1988)
La madre de todo esto. Nunca nadie ha generado tal cantidad de elogios y reportajes paralelos al éxito de esta película. En un futuro tecnológico y cruel, la acción se precipita hacia un apocalíptico desenlace.
- ‘El Viaje de Chihiro’ (Hayao Miyazaki, 2001)
Ganadora de el Oso de Oro en Berlín y de un Oscar de la Academia de Hollywood. Maravillosa y mágica historia que desborda fantasía e imaginación en cada fotograma.
- ‘Ghost in the Shell’ (Mamoru Oshii, 1995)
Un mundo deshumanizado controlado por la realidad virtual. Una película compleja donde las reflexiones sobre la vida, el alma o lo artificial se mezclan con contundentes e imaginativas secuencias de acción. Años después, Oshii continuaría la trama en la impresionante ‘Ghost in the Shell: Innocence’.
- ‘La Tumba de las Luciérnagas’ (Isao Takahata, 1988)
Uno de esos títulos que no se encuentran normalmente a la venta. Tristísima y memorable historia sobre la supervivencia.
- ‘Perfect Blue’ (Satoshi Kon, 1998)
Historia donde se juega con la realidad, la ficción, la imaginación, los sueños, la memoria, la identidad, etc. Esa complejidad de planos (o de capas) en las que sumerge al espectador, así como la presencia amenazante de un misterioso asesino hacen de ‘Perfect Blue’ una tensa y preciosa ración de cine sin límites.
- ‘Porco Rosso’ (Hayao Miyazaki, 1992)
Para muchos se trata de la mejor película Miyazaki. Trepidante y mágica historia de este virtuoso piloto con un pequeño problema: es un hombre atrapado en el físico de un cerdo rosa. De nuevo, Miyazaki se sirve de una maldición para que veamos las múltiples facetas de uno de sus personajes. Las secuencias de combate aéreo son impresionantes; ya quisieran muchos directores de acción real conseguir algo así.
- ‘Jin-Roh’ (Hiroyuki Okiura, 1998)
De las siete, es la menos brillante. Okiura nos sitúa en una sociedad totalitaria donde un ex-soldado descubre la otra cara de la moneda al conocer a la hermana de una víctima del régimen. La animación no es extraordinaria, teniendo en cuenta otros títulos, pero hay momentos magníficos. El diseño y la actuación de los temibles “lobos” no se olvida.


