Promete todo pero nada te da
Prometer el oro y el moro.
Se cuenta que el sobrino del alcaide de Ronda en 1426 era moro y se llamaba Hamet.
Un buen día cayó en una redada y al saber quien era pidieron por su rescate 100 piezas de oro.
Las negociaciones duraron muchísimo tiempo porque se decía que el Rey quería el oro... y el moro.
Fuente: Enciclopedia de Bolsillo, Ana Sánchez, Dominical.

